Un toque de humildad, esto es lo que he visto y comprobado esta tarde con un interno de la prisión. después de la meditación hacemos la sesión de reiki, pedí permiso a un señor que estaba sentado en la alfombra donde meditamos y le he pedido si quería reiki y el me ha dicho que si, gracias, vino la semana pasada por primera vez por la curiosidad de probar que era el reiki y cuando acabó nos dijo con lagrimas en los ojos que no podía explicar con palabras la sensación que había experimentado había sido tan agradable la emoción que había experimentado, no pudo acabar, se puso a llorar.
Esta tarde me ha explicado que ya no faltará a la sesiones que hagamos, y que está tan agradecido a las personas que desde fuera entran en estos centros para compartir actividades o simplemente hablar como si de un encuentro con amigos se tratara. Ha sido una charla larga y distendida me ha explicado su vida y el motivo de su encierro en la prisión, es abogado jubilado y tiene dos hijos, el ayuda a las personas más necesitadas y perdidas que hay en el centro, con su conocimiento en abogacía los asesora y aconseja los tramites que tienen que hacer, respecto a la condena de cada uno, aconseja y hace que las personas suban su autoestima, el dice que saca de lo peor lo mejor, se refiere a su situación actual.
El que conoce a tantos funcionarios de la prisión, hoy es el el que está al otro lado, y se da cuenta de tantas cosas que pasan dentro de las prisiones, como el abuso de poder al mas vulnerable, favoritismos etc.
Me ha hecho reflexionar este señor,con su actitud tan humilde y abriendo su corazón como lo ha hecho conmigo, la realidad es que todos estamos en el mismo barco!
Gracias Antoni por compartir esta tarde conmigo, gracias por ser mi maestro, y gracias por ser ejemplo de persona, cumpliendo su condena con dignidad.
Carmen.
No hay comentarios:
Publicar un comentario